La medida será impuesta por la Generalitat y entrará en vigor a partir del jueves 9 de julio

Cataluña obligará a partir de mañana a utilizar la mascarilla en todos los espacios sociales, aunque se pueda respetar la distancia social. La medida se acabará de definir en la reunión del Plan Territorial de Protección Civil de Catalunya (Procicat), con el objetivo de intentar reducir la transmisión del coronavirus. El rebrote en Lleida y el confinamiento de El Segrià han sido cruciales para tomar esta medida. 

“No hay pruebas claras concluyentes que determinen en qué condiciones las mascarillas son más o menos útiles, aunque, seguramente, es cierto que, si todo el mundo llevara una, ayudaría a reducir el riesgo de transmisión”, explica Antoni Trilla, epidemiólogo del Hospital Clínic de Barcelona, quién también avisa que “lo más importante sigue siendo la distancia social”.

La importancia de las mascarillas se basan, especialmente, en dos funciones: proteger a la gente que nos rodea de la posible contaminación de nuestra saliva, y protegernos a nosotros mismos tapando nuestros orificios nasales y la boca. En cuanto a los tipos de mascarillas, las hay de diferentes tipos, aunque la recomendación para la población general es la utilización de quirúrgicas o de tela, si puede ser reutilizables. 

“Los datos que hay de hospitales muestran que no es habitual que el virus se mantenga mucho tiempo en el aire, a excepción de habitaciones cerradas sin ventilación. Al aire libre es extremadamente difícil que se generen aerosoles potentes. Tampoco se conoce la carga viral mínima con capacidad infectiva”, explicaba Trilla. 

Las únicas excepciones para no llevar mascarillas son los menores de dos años, las personas con problemas respiratorios, de salud de otro tipo, o enfermedad mental. Tampoco si se practica deporte de alta intensidad.