El ayuntamiento de Viladecans opta por la prudencia ante los rebrotes de infección a otras ciudades y pospone el acto de homenaje que se iba a celebrar esta tarde

 Un olivo servirá, desde hoy, para rendir homenaje a las víctimas de la pandemia provocada por la Covidien-19, a la vez que reconocerá el trabajo realizado por las personas y colectivos ciudadanos que luchan por paliar sus efectos. Junto al simbólico árbol, plantado en el Parque de la Marina por los servicios municipales de Parques y Jardines, un placa recoge un fragmento del poema El Olivo mallorquina , del poeta catalán-mallorquín del siglo XIX, Josep Lluís Pons i Gallarza.

La placa conmemorativa debía ser descubierta esta tarde, durante una ceremonia organizada por el Ayuntamiento en el que el alcalde, los concejales y varios representantes de las entidades de la ciudad querían mostrar el duelo de la ciudad por la pérdida de vecinos y vecinas afectados por Covidien-19 y por aquellos muertos por otras causas pero que la situación de emergencia sanitaria no ha permitido un entierro con libre asistencia. La ceremonia también quería servir para rendir homenaje a las personas y colectivos ciudadanos que han luchado en los peores momentos y que siguen luchando para paliar los efectos de la pandemia, en especial el sector sanitario.

Pero, finalmente, el Ayuntamiento decidió, a principios de semana, posponer el acto para más adelante, como muestra de prudencia ante la proliferación de rebrotes de infección en algunas ciudades de Cataluña. La ceremonia, prevista para las 20.30 horas, debía ser presentada por Dayana García Blas, periodista viladecanense.

El olivo, símbolo de paz y armonía

El olivo, desde siempre, ha sido símbolo de paz y armonía. La ONU eligió como emblema un mundo rodeado de dos ramas de olivo como símbolo de un mundo en paz. El olivo plantado en el Parque de la Marina es de la variedad arbequina y proviene de unos campos de Tarragona afectados por el trazado de unas obras de reciente construcción. Tiene un perímetro de tronco de unos 60 centímetros y está bien ramificada. Se ha modificado el riego existente en estos jardines para desplazar los tubos de goteo enterrado que riega la pradera que la rodea. A su pie dispuesto triturado de restos de poda de los árboles de Viladecans. La poda que se hará a partir de ahora no será la propia de los campos de cultivo. Se dejará que adopte su forma natural, que sus ramas suban arriba, que ocupe todo el espacio del que sea capaz, libre y altura en el cielo. Los olivos son capaces de vivir cientos de años.