Se abrieron dos caminos en mi vida

-oí decir a un hombre sabio- ;

opté por el que menos se transita,

y esa es mi diferencia a diario.

LARRY NORMAN.

Pandemia, cuarentena, confinar, resiliencia, epidemia, virus, asintomático, remitir o cuidar son varias de las palabras más buscadas en el último mes. Buscamos el significado de palabras que, a pesar de llevar mucho tiempo formando parte del diccionario español, cobran otro sentido para nosotros en esta nueva realidad.

La avalancha de información nos ha conducido a tener sentimientos encontrados; algunos somos capaces de leernos todos los artículos habidos y por haber, mientras otros soltamos una mueca cada vez que alguien nos reenvía un vídeo sobre un experto hablando más de 5 minutos.

La información real no sólo nos permite entender lo que está sucediendo, también nos permite ser partícipes de ello, nos hace pensar, opinar y valorar. Ahora, en medio de unas fases que parecen ser merecedoras de un estudio intenso y que, probablemente, caigan en algún futuro examen de selectividad, empezamos a ver cómo la nueva normalidad se hace cada vez más real.

Hoy, en el segundo día de ‘libertad’ para muchos, os traemos la segunda parte de Viladecans en tiempos de Coronavirus.

Pau Mariscal, profesor

¿Cómo estás afrontando a nivel personal la situación que ha provocado la Covid-19?

Sinceramente, tengo esperanza. Sé que con la ayuda y la concienciación de todos, esto, acabará pronto. Mi mente está positiva e intento hacer cosas que la tengan entretenida (hacer deporte,

escuchar música, ver series…).

¿Cómo te has visto afectado a nivel profesional? Puedes contarnos cuál ha sido el proceso vivido desde que se decretó el estado de alarma hasta el día de hoy?

Profesionalmente, he tenido que dejar de trabajar y, actualmente, estoy en un ERTE. Afortunadamente, esto es temporal así que mi nivel de preocupación es mínimo. Me lo estoy tomando como unas «mini vacaciones».

¿Estás de acuerdo con las medidas tomadas por el Ministerio de Educación en colegios, institutos y universidades? Ha sabido el gobierno y las entidades educacionales actuar con rapidez ante la situación?

Estoy completamente de acuerdo. Tal y como he dicho antes, la situación no es fácil y gestionarla lo es muchísimo menos. Estos días me he dado cuenta que se están haciendo las cosas de la mejor manera posible y, aunque los resultados no sean efectivos o «los esperados», considero que las medidas sí son las adecuadas. Como ciudadanos abanderados con la libertad de expresión no vamos a estar siempre en acuerdo con las órdenes o medidas de los de arriba. Aun así, todos debemos poner de

nuestra parte. Si no es así, si ambas partes no contribuyen en el proceso, cualquier medida será insuficiente.

¿Son las clases online una solución eficaz y útil para poder seguir enseñando y aprendiendo?

Los recursos TIC tienen mucho potencial y estoy convencido que podrían aportarnos muchísimas cosas buenas que las mismas clases presenciales no nos pueden dar. Desafortunadamente, en cualquier nivel educativo español la formación es prácticamente nula en este aspecto y esto hace que la solución dada no sea consciente. Es evidente que estamos ante una situación sin precedente alguno y es complicado para cualquier trabajador que contribuya en el desarrollo socio-económico del país.

¿Qué dificultades has encontrado al impartir clases de manera online? ¿Ha sido muy alto el porcentaje de niñas/os que han tenido problemas para conectarse a las clases?

Más allá de dificultades técnicas, no he considerado que las clases online hayan sido ‘difíciles’. Es cierto que el abanico de actividades lúdicas o juegos para aprender se reduce de manera considerada. Puede resultar motivador para los alumnos los primeros 5 minutos pero, pasados estos, la actividad se vuelve aburrida y la motivación es prácticamente inexistente. Aún así, el balance de las clases ha sido bastante positivo. El nivel de atención no se ha visto afectado en ningún aspecto y eso me ha dado bastante tranquilidad (sobre todo teniendo en cuenta que es algo que me aterrorizaba al principio).

El porcentaje de niños que han tenido problemas a la hora de conectarse ha sido, prácticamente, minúsculo. Es cierto que durante algunas clases se escuchaba ‘No oigo nada’ ‘¿Lo puedes volver a repetir que se ha cortado?’. Pero en general, todo ha ido rodado y fluido. Bien es cierto que aquellos alumnos que no se han conectado o no han hecho la faena, no lo han hecho por problemas técnicos.

¿Considerando que en septiembre alumnos y docentes volverán a las aulas, qué medidas crees que serían las más adecuadas para garantizar que la educación siga su curso y mantener la seguridad?

Parto de la base que creo y espero que todo esté bien en septiembre. Sin embargo, tendremos que seguir yendo con cautela para prevenir posibles errores ya cometidos. Aún así, sé que en una escuela es imposible mantener algunas medidas. Es el ejemplo de ‘mantener la distancia de seguridad’. Son niñxs, es imposible que les pidamos que mantengan un metro de separación entre ellos. Ellxs necesitan tener contacto. Por no hablar de lo imposible que puede ser controlar que más de 300 niñas/os ni siquiera se toquen.

Aún así, algunas medidas higiénicas sí las considero recomendables y necesarias en espacios tan grandes como son los centros educativos (limpiarse las manos a menudo, no compartir botellas de agua, proporcionar desinfectante en las clases, entre otros).

¿Crees que la sociedad será la misma una vez hayamos vuelto a la normalidad?

No lo creo y no lo espero. Lo que espero más de todo esto es que los ciudadanos empiecen a cuestionarse el duro trabajo que deben hacer presidentes, ministros, alcaldes, médicos, maestros, educadores sociales, etc. En definitiva, espero que como sociedad seamos conscientes de la importancia de todos y cada uno de los trabajos que forman el «engranaje social». Además, estos días hemos estado más unidos que nunca y, espero, que esto siga siendo así y consigamos, de una vez por todas, dejar al lado ideologías políticas y morales con el fin de garantizar un mayor sentimiento de empatía a nivel global.

Carlos, policia local

Com estàs fent front a nivell personal la situació que ha provocat la COVID-19??

Amb molt de respecte i amb moltes mesures de seguretat per així prevenir el contagi.

Com és la jornada d’un policia en temps de Coronavirus? Quin és el procediment o rutina de la policia de Viladecans a hores d’ara?

A l’inici del torn de treball ens expliquen el servei que farem i les novetats que s’han produït. Al sortir del patrullatge ens posem mascareta, guants i als
vehicles policials portem gel desinfectant.

I després durant el torn de treball fem complir el Reial decret 463/20 i anem informant als ciutadans perquè segueixin complint les normes.

Creus que s’estan prenent les mesures adequades?

Les mesures actuals són prou restrictives i només cal que els ciutadans les compleixin.

Ara que molta gent no pot tenir contacte amb els seus i moltes persones grans poden trobar-se soles, heu rebut alguna trucada e què ciutadans o ciutadanes demanaven suport o ajuda? O b é a l g u n a p e t i c i ó especial?

Jo, personalment, no he rebut aquest tipus de trucada, però sí de molta gent demanant informació sobre en quins supòsits podien sortir del seu domicili.

Creus que som realment conscients del que está succeint ara mateix?

La gran majoria de la població sí que està conscienciada i si està responent al ‘Quédate en casa’ i només surten per les causes justificades al Reial
decret, però, com sempre, hi ha excepcions i hi ha gent que surt sense tenir motiu i en aquest cas són sancionats.

Creus que la societat serà la mateixa un cop tornem a la normalitat?

Crec que la societat en general ha pres conciència de la gravetat d’aquests fets i de la importància de prendre mesures de prevenció per evitar contagis.
Així que quan torni la normalitat la gent anirà amb més cura.

José Jiménez, jubilado

¿Cuál es su situación? Vive usted solo?

Sí, vivo solo y mis hijos me compran y me traen la comida.

Han sido muchas las personas mayores de 65 años que han dado positivo en Covid19. Usted fue una de ellas, ¿cómo vivió la situación? ¿Qué síntomas tuvo y cómo fue el proceso de recuperación? ¿Estuvo usted en el hospital de Viladecans?

Tenía fiebre y tos, me costaba respirar porque tenía neumonía. No me llegaron a entubar, sólo oxígeno. Estuve durante 10 días en el hospital de Viladecans y después me llevaron al ICO. Allí estuve casi tres semanas, me iba recuperando y estaba muy bien atendido.

¿Cómo se mantenían informados sus familiares ese tiempo que usted estuvo ingresado?

En el hospital de Viladecans cada dos días o así, el médico se ponía en contacto con mi hija y le daba el parte de cómo estaba. Una vez estuve un poco mejor fue cuando me trasladaron al ICO. Allí también el médico se ponía en contacto cada 4 o 5 días con mi hija para darle el parte médico.

Cada día hablaba por el móvil con mis hijos y la última semana o así la doctora hacía videollamada y pude ver a mi hija.

Nos alegra muchísimo su recuperación, ¿cómo se encuentra ahora? Llevo en casa desde el 16 de abril y me encuentro MUY BIEN. Aprovechando para pasear en el horario que toca y saludando a la familia desde los balcones hasta que pueda tenerlos cerca.

Esta cuarentena ha venido cargada con muchos obstáculos a los que nos tendremos que enfrentar tarde o temprano y momentos llenos de dolor y dificultad, pero también nos ha dejado cosas buenas; ahora cruzamos sonrisas con el vecino de enfrente, nos reunimos cada día a las 20h para agradecerles a nuestros profesionales su esfuerzo y dedicación por cuidar de todos, nuestros balcones nunca han tenido tanto color, hemos descubierto que tenemos alma de chefs y que la levadura fresca es un bien preciado. Celebramos recuperaciones como las de José pero también nos acordamos de los que ya no están y a los que no pudimos dedicarles una última sonrisa. Ahora empezamos a valorar las cosas que antes parecían insignificantes y nuestra cabeza, en unos días, se ha llenado de planes para toda una vida.

Mantengamos las buenas costumbres; los encuentros cada tarde, el buen humor y las notificaciones de la Voz de Viladecans activadas. A pesar de la distancia entre unos y otros, en Viladecans, seguim sent poble, seguim sent ciutat.