Arnau Terrón…

Ese soy yo.

Cuéntanos tu historia. 

Soy Arnau y soy de Viladecans, igual que mis padres. Tengo 25 años y estudié Traducción e Interpretación de alemán e inglés en la Universidad Pompeu Fabra, con intercambio en la Universidad de Tubinga. Actualmente me dedico a la traducción.

Durante la carrera cursé la especialización en traducción jurídica e hice prácticas en el Parlament de Catalunya, lo que me permitió obtener la habilitación como traductor jurado de inglés y catalán. A los pocos meses de terminar los estudios, comencé a trabajar como traductor autónomo para varios clientes.

¿Te arrepientes de tu elección? 

La mayoría de los graduados en Traducción no estarán de acuerdo conmigo, pero en mi opinión no es necesario estudiar 4 años de carrera para ser traductor. Muchas veces es más hábil un traductor que ha estudiado otra carrera y luego ha obtenido cierta formación lingüística que alguien que ha estudiado Traducción durante 4 años, pero carece de conocimientos especializados.

Si volviera atrás intentaría vehicular mis estudios de esa forma. Estudiaría una carrera de algo que me gustara, aprendería los idiomas por mi cuenta y luego cursaría algún máster de traducción. Es decir, cambiaría la vía de acceso, pero escogería la misma profesión, ya que estoy contento con ella. Me da la libertad de trabajar desde dónde quiera, escoger mis horarios y distintos proyectos.

Es una profesión que enriquece mucho, especialmente cuando traduces libros. Al final, adquieres información y conocimientos. Es una profesión muy agradecida; me permite ganarme la vida con lo que me gusta y con mucha flexibilidad.

¿Algún libro que hayas traducido que quieras compartir? 

He traducido muchos libros, pero uno al que le tengo especial cariño se titula: Alrededor del mundo con 50 $, del autor Christopher Schacht. Cuenta la historia autobiográfica de un chico de Alemania que, con 20 años, en lugar de continuar con los estudios, decidió emprender una aventura distinta. Cogió 50 dólares y se lanzó a recorrer el mundo en autostop.

Así fue de Alemania a España, y desde el estrecho de Gibraltar cruzó el charco, para luego recorrer las Américas también a dedo y desde allí navegar hasta Oceanía y Asia, desde donde volvió a Alemania. Tardó 4 años. Ofrecía servicios a las personas que lo acogían, por ejemplo, impartiéndoles clases de alemán o encargándose del mantenimiento o la cocina.

Al leer su historia, puedes aprender curiosidades sobre las distintas culturas y tribus  que visitó. Es uno de los libros con los que mejor me lo he pasado.

¿Ser autónomo es tan malo como dicen las malas lenguas? 

Depende mucho del tipo de trabajo. En trabajos como el mío, para el que solo necesitas un ordenador e Internet, no es tan complejo como las profesiones que necesitan un local, con sus correspondientes permisos. Mi empresa es una habitación de mi casa.

La dificultad que sí compartimos todos los autónomos (aunque algunos la sufren más) es la carga burocrática. Me gustaría que algún día se aliviara para que el autónomo pudiera centrarse de ellos en su oficio y no tuviera que dedicar tanto tiempo y recursos a los trámites administrativos.

Pero en profesiones como en la mía es más sencillo que en otros. De hecho, recomiendo a todos los graduados cuyo oficio lo permita que lo intenten. Si acabas de terminar la carrera, no tienes mucho que perder. Intenta enviar emails a posibles clientes y aprovecha los contactos que ya tengas; yo lo hice así. Si fracasas, siempre puedes volver al paso de enviar CV a empresas.

¿Te gustaría montar una empresa?

De cara al futuro, quizá sí que me plantearía asociarme con otras personas y fundar algún negocio, pero sería algo a largo plazo. En el futuro inmediato, no lo tengo previsto, pero creo que es bueno recuperar ese espíritu emprendedor.

¿Te plantearías montar tu negocio en Viladecans? 

Sí, ¿por qué no? Viladecans tiene una ubicación muy buena. Tiene playa, montaña, está cerca de Barcelona y a escasos minutos del aeropuerto, y cuenta con una red comercial bastante amplia. Sin el bullicio de una gran ciudad, dispones de casi las mismas prestaciones que en una metrópolis. Sería cuestión de observar la ciudad, ver qué necesidades se podrían satisfacer e intentar ofrecer soluciones. Pero ya te digo, es algo que no me planteo en el corto o medio plazo.

¿Pasarías el resto de tu vida aquí?

No es algo que tenga decidido, pero podría ser. Como he dicho, es una ciudad que lo tiene casi todo, y podría verme aquí formando una familia y jubilándome. Pero la vida da muchas vueltas.

Eres todo un experto en el teletrabajo, ¿algún consejo que darnos? 

Según la personalidad, cada uno lo abordará de forma distinta. pero creo que hay dos consejos que valen para todo el mundo.

En primer lugar, no trabajes donde duermes, si tienes el escritorio en la habitación, cámbialo de lugar. Cuando empecé, trabajaba en la habitación y noté que luego no descansaba bien por las noches. De hecho, si puedes reservar un espacio de casa para dedicarlo exclusivamente al trabajo, mejor que mejor. Si no es posible, al menos no hacerlo en el dormitorio.

En segundo lugar, aunque trabajes desde casa, vístete como si fueras a la oficina. Al principio, a veces trabajaba en pijama o en ropa de estar pos casa, pero me di cuenta de que no le hacía ningún favor a mi cerebro si intentaba que se concentrase para trabajar, pero con la ropa le decía que era la hora de siesta. Arreglarte como si fueras a salir de casa o a recibir una visita ayudará a mejorar tu productividad.

Estos dos serían los grandes consejos para el teletrabajador, o al menos que me han ayudado a mí.

¿Qué te gustaría que mejorara en Viladecans? 

Quizá una infraestructura mejorada de la playa; un paseo marítimo como el de algunas ciudades vecinas, con más ofertas de ocio. Entiendo que depende mucho de la ubicación, pero tal vez podría mejorarse.

Bueno Arnau, ¿podrías darnos alguna recomendación de un lugar o actividad o sitio para comer de Viladecans? Sorpréndenos…

A mí me encanta comer fuera, y Viladecans tiene restaurantes y establecimientos estupendos, pero un sitio que para mí tiene además un valor emocional es Cal Sei. Suelo comer con mi abuelo una vez por semana, y a menudo encargamos la comida allí. para mí ese sitio está vinculado a pasar tiempo con mi abuelo.